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viernes, 21 de octubre de 2011

LOS ÚLTIMOS GUDARIS

ETA no ha terminado de matar. Para que ETA desaparezca de verdad aún hará falta -como poco- otra media docena de muertos, muertos que esta vez no deberíamos poner los “españoles”, sino los mismos etarras.

Al igual que pasó tras la transición, cuando una parte de ETA se disolvió y otra siguió su estrategia de muerte y culto a la violencia racista y nazi disfrazada de comunismo, ahora tampoco todos dejarán las armas.

Algunos psicópatas criados en el fanatismo de las ikastolas financiadas con dinero público, crecidos al calor de los autobuses y cajeros incendiados y con el perfume de la pólvora metido en lo más hondo de sus malditas entrañas, no van a abandonar.

Aún nos queda ver algún atentado más, quizá más cruel, sangunario e indiscriminado que los anteriores para demostrar que las esencias más profunda de su maldita y fascista imagen de la “patria vasca” siguen vivas en su alterado cerebro.

La duda será si dirigen su ciego y absurdo odio hacia los españoles o más bien hacia los que ellos considerarán traidores. La segunda y última parte está clara, ETA reservará sus últimos parabellum para liquidar a esos últimos “gudaris” que más que fanatizados están realmente locos y ciegos de odio racista.

Estos últimos idiotas dispuestos de morir por unos estúpidas ideas tribales, que al margen de su absurdez son una causa perdida en un mundo globalizado, se sumarán a otros locos sanguinarios que han asolado el mundo dejando tras de si ríos de sangre sin obtener otra cosa más que pasar a la historia por sus malas entrañas y convirtiendo su nombre en maldito y causa de vergüenza para sus descendientes honestos.

martes, 3 de marzo de 2009

¿Lucha de clases?

Me parece que debemos reinventar conceptos, puesto que ya no vale lo de derecha e izquierda.

Se acabó la lucha de clases ahora que somos todos burgueses, y de los que podríamos llamar proletarios, la mayoría simplemente han decidido vivir de la sopa boba de las ayudas a la marginación o a los colectivos en riesgo de exclusión cuya situación les aboca a estar más a gusto en riesgo de exclusión y cobrando, que integrados pero en el paro y sin subsidios. Mejor no hablar de los 400 € de franquicia para el hurto.

Ahora la diferencia entre Rajoy y Zapatero es de pura cosmética, o es que alguien sabe distinguir la política de unos o de otros salvo en gilipolleces como las bodas homosexuales. La mayor diferencia se da en política exterior, pero no siempre. Lo del impresentable de Aznar y todo el PP haciendo la ola debería haberlos apartado para siempre del poder, pero somos tontos y/o desmemoriados.

Por otra parte, ayer el gran Wyoming daba cuenta de la alegría y el impudor de la prensa derechista al atribuirse la victoria en Galicia. Unos porque son diarios del PP, sin más (ABC y La Razón) y el otro porque aunque lo leen gentes de los dos extremos, solamente vive de resentimiento al PSOE.

Guerras y endiosados cuasi dementes aparte, votar a PP y PSOE se ha convertido en un dilema tan importante como ser del Madrid o del Barcelona, ponerse corbata o no, o comer carne o pescado. En fin que si no fuera porque hay alternativas más atractivas que el voto en blanco o la abstención (que favorecen a las mayorias) me quedaría con el voto a Brios o al partido de la Marihuana, pero por el momento y viendo la tropa de desvergonzados, maleantes y presuntos canallas que se generan este caciquil estado de las autonomías, me quedaré con cualquier partido que pretenda cambiar este sistema de subasta permanente del estado y regreso al sistema caciquil decimonónico.

Poner a UPYD al mismo nivel de los nacionalistas es de ser muy miopes. No se puede comparar la política liquidadora del estado del PSOE y PP con la pretensión de que todos seamos iguales, que se acabe el caciquismo nacionalista, o que en comunidades con un paro atroz sobre el papel se tenga que importar mano de obra porque nadie quiere trabajar y a nadie se le obliga, no sea que se pierdan votos.

Aunque haya quienes se escandalicen, hoy por hoy lo más moderno que tenemos es UPYD, todo lo demás es pasado y apesta a ranciedad tanto como las banderías. Con muy poquito esfuerzo se puede entender que se puede ser español, madrileño, catalán, andaluz, extremeño, etc a la vez y no estar loco. Se trata simplemente de sumar en lugar de restar. ¿Tan difícil es?.

viernes, 9 de enero de 2009

Competencias para incompetentes

Cada día me sorprende más que haya incautos que sigan reclamando más autonomía. Mucho me temo que han confundido ser más competentes con tener más competencias y así nos va.

El Gobierno de Aragón reclama más policías autonómicos . ¿Será para poder tener escoltas de motoristas con Harleys o ponerles cachirulo en lugar de gorra?.

Más policías para que esto se asemeje aún más a una república bananera y tengamos policías haciendo el relevo en plan Buckingham Palace frente al Pignatelli mientras los chorizos te desvalijan la casa o te roban la cartera.

Hace falta más dinero para que el señor Silva –después de reinar tres meses sobre un patético pabellón de la Expo donde no había nada que indicase que el evento iba de agua- ahora se dedique a financiar libros sobre los ríos de Aragón, algo que -como todos sabemos- es una competencia evidente de su consejería, especialmente después de terminada la Expo. ¿Se pagarán los libros y otras salidas de tono con el sueldo de algún policía virtual?.

Como los reyes Midas de la política, todo lo que se transfiere se llena de mierda, atasca y multiplica los funcionarios con carnet de partido hasta colapsarse. Interinos lameculos que a la espera de ser funcionarios y llegar a la inactividad total excepto para pelotear a los jefes de su partido, dedican su tiempo a inventarse formularios que parecen sudokus. Luego otros los miran con lupa para echarlos atrás ante cualquier gilipollez que el ciudadano no haya visto al rellenarlos. Así, el dinero que no se gasta en los fines para los que iba destinado, se dedica a otras cosa más rentables políticamente y quizá menos confesables.

Órganos que crean la función y rémoras (sanguijuelas más bien) para una comunidad que de no renovarse profundamente acabará no sólo no siendo nada, sino que pediremos a gritos que nos anexionen navarros, catalanes o hasta castellano leoneses o manchegos.

Comarcas, cargos de confianza y asesores que no asesoran más que la forma de perpetuarse en el poder sin hacer nada, consejerías enteras, expos chapuceras y huecas, arquitectocracia de cantamañanas, ecología de salón, cambio climático para colocar amiguetes y dineros para clorar acequias y matar mejillones cebra… en fin, competencias para incompetentes….

Peor no nos podría ir en este aspecto. Bueno si: aún podríamos pedir la independencia, verás como en un par de meses seríamos la envidia de España entera. Seguro que nadie ponía pegas.

En un par de años estaríamos emigrando y Aragón se repartiría entre las comunidades vecinas.

Lo malo de todo esto es que, visto lo visto, no sé si no sería mejor así.

viernes, 1 de agosto de 2008

Nazionalistas

Mira que me jode ejercer de futurólogo, pero de cuando en cuando debo recordar que el nacionalismo solo llega a su fin cuando provoca una guerra civil. Es su destino, por más que algunos se rasguen las vestiduras al leer esto.

El Nacionalismo (nazionalismo, que así se entiende mejor) tiene un abc de etapas que repasaré brevemente:

  1. Reivindicar la diferencia (raza, idioma, etc).
  2. Hacerse con la llave de las instituciones y desplazar de ellas a todos los que no sigan su credo.
  3. hacerse con el control económico de su zona de influencia mediante la creación y potenciación de empresas afines y el manejo de instituciones financieras.
  4. Dominar los medios de comunicación.
  5. Comenzar el acoso de los no nacionalistas
  6. Independencia
  7. Expulsión de los no nacionalistas
  8. Guerra civil.

Por más fuerte que suene, al nacionalismo se nutre del miedo y el odio hacia quienes no piensan igual, puesto que una cosa es la libertad de pensamiento político, a la que nadie se atrevería a cuestionar, sino que el nacionalismo apela al concepto de patria, ante cuya defensa todo vale, incluso el asesinato, como desgraciadamente hemos visto y aún veremos más.

El nacionalismo catalán y vasco ha llegado al punto 5, como bien saben muchas personas. Ahora son cuatro exaltados, pero para eso está la televisión y la manipulación de la historia. Tras la independencia a nadie se le escapa que llegará la miseria, algo que nunca es culpa de los nacionalistas sino de los otros, como no puede ser menos, algo que se evita con la limpieza etnico-política y la nacionalización de los bienes de los expulsados y de las empresas desafectas.

El punto 8 es el más fácil, pues tiene tres mechas listas para encenderse:

  • La de los acosados, expulsados o expoliados, frecuentemente las tres cosas a la vez.
  • La de los compatriotas de los acosados, expulsados o expoliados, que a la menor excusa entrarán a saco en el territorio enemigo para vengar agravios.
  • Por último tenemos a los nacionalistas, que frente a su cantado fracaso económico y social, sólo tiene por delante la inmolación de su pueblo para seguir ellos viviendo del odio y la mentira, pero esta vez en el exilio.
Lamentablemente, esto no es tan política/ficción como parece. En la antigua Yugoslavia lo saben muy bien y nosotros estamos siguiendo sus pasos, aunque con otro ritmo.

Un país civilizado metería 20 años en la cárcel a quienes promuevan o realicen referenduns secesionistas unilateralmente, pero aquí no. Veinte años es mucho más de los que nos darán ellos a nosotros si alcanzan el poder, puesto que nos espera una hermosa parcela en cualquier cuneta o barranco cercano.

Les damos cuerda hasta que nos ahorcan con ella.